EROS Y AGAPÉ


Qué es y qué no es

 

 

QUÉ  ES :

 

         

Se enfoca el significado de estos dos términos bajo la óptica del amor humano entre un hombre y una mujer.

El Amor hombre-mujer aspira a lo definitivo, plenitud total, a vivir su integración matrimonio-conyugal, armonizándose y buscando una unidad desde su pluralidad. Son dos partes, hombre y mujer,  que forman un ser compuesto. Que engloba la existencia de ambas personas, de forma exclusiva, y en todas sus dimensiones. No son arrebatos momentáneos de actuaciones, sino una liberación de entrega de si mismo hacia el otro.

 

Desde esta perspectiva, que se trata de conseguir en el matrimonio, nos encontramos con los mutuos deseos sensibles de cada cónyuge, (en griego EROS), que históricamente se le ha dado, y de forma obsesionada, un sentido de posesión sexual, de prevaler el ego, de satisfacción sensual personal. Cuando su verdadera traducción/significado es “Amor sensible”, pero con una óptica de deseo por la Belleza, Bondad, Unidad, Bien..., es decir trascendiendo la mera pasión de uso sensual por la otra persona, y elevando al ser humano a cotas de trascendencia.

 

Madurar el Eros conlleva un fuerte esfuerzo de amor, en dirección contraria a lo que el mundo entiende por esta palabra. Hace falta un camino de purificación y maduración que contrarreste el ser dominado por los instintos de la persona, a través de unas miras altas y transcendentes para luchar y conseguirlo.

 

Quien se acomoda al Eros ebrio, sensualmente desenfrenado, no puede impulsarse por elevación en busca del “éxtasis”, donde podrá encontrar el Eros y el Ágape mancomunados. El Eros degradado a puro “sexo” convierte a la persona en objeto, en mercancía comercial. El cuerpo humano queda degradado. Queda dominado por el instinto. Sin embargo esos mismos instintos encausados, bajo las ópticas antes expuestas, prometen una realidad más grande de plenitud y eternidad.

 

La palabra Ágape, viene utilizada en la Biblia para definir la Naturaleza de Dios, el Amor bajo todos los conceptos y medidas, traduciéndose en las versiones latinas por una palabra: “Caritas”. Aunque nosotros entendemos su significado, esta palabra en sí, no engloba el amplio contenido y riqueza interior que trata de expresar, el amor entendido como capacidad de darse a otro. (Sugiero la lectura del la llamada/apartado nº 52 de la Encíclica de Juan Pablo II “Dives in Misericordia” explicando lo que es el Amor de Misericordia, que no es otra cosa, en mi opinión, que el Eros/Ágape divino).

El Ágape significa, en la concepción y cultura cristiana, apertura, descentramiento, desposesión de si mismo. Entrega plena y total por donación.

 

Este deseo, encausado al bien, en si mismo no es negativo (el procedente del Eros), ya que es constitutivo del ser humano, pero puede ser educado por el otro Amor de donación: el AGAPE. El ser humano puede ser capaz de  llevar a cabo la metamorfosis de Eros en Ágape, cuando trasmite deseos de capacidad sincera de darse con benevolencia. Entendiendo el Eros como amor que impulsa el ser humano a obrar el bien en donación hacia el otro cónyuge.

Cuando la persona experimenta el deseo de darse, de abrirse generosamente al otro, vera transformado su Eros en Ágape. Es decir, ambos nunca más llegan a separarse

Cuando ambos amores son una misma cosa, la persona recibe el atributo de estar liberada del Eros, que hablamos al comienzo, siendo toda su vida ágape. Y entonces la persona habla solo con sus obras, palabras y silencios.

 

El mejor ejemplo de lo que tratamos de explicar lo tenemos en La misericordia de Dios (Eros + Ágape = AGAPE) con su pueblo desde la creación del mundo, primero con un hombre: Adán, después con una familia: Noe, luego con una tribu: Abraham, mas tarde con un pueblo: Moisés, después con un reino: David....y finalmente con toda la Humanidad: Jesucristo. En ÉL todo es Ágape, el Eros también.

 

 

 

QUÉ  NO  ES :

 

 

La expresión EROS ha sido y sigue siendo en nuestra sociedad una palabra manipulada, o al menos mal utilizada que a lo largo de la historia se ha interpretado, quizás de forma obsesionada, bajo una óptica de sentimiento y posesión sexual, donde prevalecía el ego, es decir la satisfacción sensual personal.

En sus fundamentos ancestrales este no era su verdadero significado.

Su verdadera trascendencia estaba muy por encima de la mera pasión de uso sensual por la otra persona, y elevando al ser humano a cotas de trascendencia.

 

Su real significado siempre fue el de ser poseedor de una amor sensible bajo una óptica de deseo por la Belleza, Bondad, Unidad, Bien.

La persona que enfoca el EROS bajo una óptica material de sexualidad como sensación placentera de sus egoísmos, convierte a su otro cónyuge en una mercancía y objeto de sus intereses pasionales. Esto no es el Eros.

La falta de un profundo conocimiento de lo que es la sexualidad en las personas, ha sido un factor importante en los diversos errores en que la sociedad, desde sus inicios, ha ido devaluando y posteriormente degenerando el valor potencial del Eros en la fisonomía sexual de la persona.

 

La persona, en si misma, integrada por cuerpo y alma es una única unidad Cuando ama, lo hace con el alma y con el cuerpo. No es el cuerpo en solitario quien ama.

En la sociedad actual, exaltamos y ensalzamos al cuerpo. La corporeidad rechaza la espiritualidad, cuando en verdad ambas deben ir unidas en sus actuaciones.

Cuando el cuerpo vive para lo sensual, el Eros queda prostituido, pierde su verdadero significado y se convierte en sexo

La exaltación del cuerpo de esta forma deriva en rechazo y odio del propio cuerpo. La persona en conciencia es conciente de su propia degradación humana.

 

Es imposible que cualquier persona pueda llegar a entender lo que representa en el amor conyugal humano, el termino AGAPE, si antes no ha entendido con profundidad, verdaderamente, lo expuesto anteriormente, en ambas columnas, lo que es el EROS.

Si lo que predomina en una persona es el amor de posesión y disfrute sensual de otra, ¿Cómo puede llegar a comprender lo que es el Ágape?. Imposible.

El hecho que sean dos amores, que yendo siempre juntos en sus donaciones, en sus actos, para que el fin de las dos personas, que se aman, sea la ocupación y  preocupación en ambos sentidos personales, hace que la confusión de Eros por sexo, imposibilite  el entendimiento de lo que es el ágape.

 

La fusión de este Amor (Eros + ágape) no es un amor de arrebato, mas o menos pasajero, sino que  es un amor continuado, permanente, que tiende a la eternidad.

Por eso no se puede vivir y sentir lo que es el Ágape si con anterioridad no se entiende verdaderamente el Eros.

El solo Eros, mal entendido y peor practicado, NO es un amor que englobe la existencia entera de dos personas que se aman en todas sus dimensiones, bajo todas sus consecuencias y por encima del tiempo.

El solo Eros, así entendido, no implica la exclusividad del uno por el otro, y además no tiene el sentido de para siempre.

Moviéndonos en el terreno de la antropología laica, no espiritual,( pero que podría facultar a una persona, bien intencionada y con sentido común, a entender la co-fusión de Eros-Agape) estimamos que si enfocáramos este Amor en el contexto judeo-cristiano, que es de donde verdaderamente nació, nos encontraríamos con  la imposibilidad de que nos entendiera el común denominado de las personas que integran la sociedad actual.

 

Finalmente, he de comentar, que he tratado de dar unas explicaciones laicas y racionales al tema, evitando en todo momento hacer ejemplo, de Eros y Agapé, desde una óptica sobrenatural y divina, aunque he sugerido en el final del apartado anterior “QUE ES”, donde entenderlo, con el mejor ejemplo posible: