254- CONSTRUIR SOBRE BUEN CIMIENTO

 

Eduardo Punset, como todo científico honrado, muestra asombro ante hechos que no se explican con nuestro corto entendimiento racional, porque limitamos nuestra capacidad de conocimiento propio:

 

 “Me produce asombro que no se hayan descubierto todavía ciertos misterios de los humanos…, cómo el ser humano forma la conciencia de si mismo… Me inquieta que no hayamos descubierto el secreto del proceso migratorio de organismos como el de la mariposa monarca. Cada año, al iniciarse el invierno, huyen de las praderas nevadas del norte de Canadá, y siguen rumbos, elegidos por sus antepasados…” 5.000 Km., a ras de suelo, dejando sus huevos en flores que eligen a su antojo; y luego, las nuevas mariposas recorren el camino de vuelta sin sus progenitores… y no se pierden… suben montañas, bajan a los valles…

 

El razonamiento lógico –sobre todo desde que se cuenta con la ayuda del método científico- estaba destinado a prevalecer sobre el pensamiento mágico y sobrenatural”. Sin embargo, hay saberes que… “¿Son innatos o son adquiridos? Algunos, como el reflejo del bebé de agarrarse a un palo ardiendo a los pocos días de haber nacido, son innatos. Nadie tuvo tiempo de enseñárselo ni, por supuesto, él de aprenderlo. La verdad es que estoy menos seguro que antes de que los humanos harán gala muy pron­to de un pensamiento exclusi­vamente racional y lógico”.

 

No quiero jugar al despiste, pero si las vivencias de nuestros antepasados son una forma de conocimiento, que se transmite genéticamente en las mariposas monarca, teniendo los humanos muchos más medios de conocer, pienso que estamos destruyendo esta facultad que el Creador nos ha dado. ¿Por desidia, por prepotencia y engreimiento absurdo?

 

Si nuestros antepasados nos transmiten unos valores, una fe, una capacidad de interpretar los efluvios del Espíritu, unos caminos abiertos con esfuerzo y sufrimiento, unas profundas raíces cultivadas durante siglos; si todo eso no tiene valor para nosotros, nos perderemos a la vuelta de la esquina, caeremos en el relativismo, el miedo y la manipulación que nos llevarán a exigir derechos, derechos..., ignorando que los derechos se adquieren, no se heredan.

 

No seremos capaces de recorrer miles de kilómetros por lugares desconocidos como las mariposas monarca, hasta llegar a nuestro destino. Si tuviéramos alguna de las capacidades que poseen ciertas especies animales, perdidas por los humanos por… dureza de corazón e ignorancia, un mundo mejor estaríamos habitando.

 

La triste realidad es que una apostasía silenciosa se extiende por la cristiandad, olvidando la predilección de Dios sobre su Pueblo, pues desean construir un mundo a sus espaldas. Nuestra suficiencia nos lleva a querer racionalizar todas las cosas, inconscientes de nuestras  pretensiones, como si quisiéramos meter toda el agua del mar en una botella.

 

La fe es fruto de una elección de Dios, está por encima de  nuestro raciocinio. Después de una llamada y una entrega, vamos profundizando en sus misterios y descubriendo un mundo inmenso donde… no somos el centro de todo, mas al contrario, somos una piedrita de arena en el desierto, pero una piedrita necesaria, porque el desierto no sería el mismo sin nuestra piedrita. Tampoco sería muy diferente, mas aun, al desierto no le pasaría nada, mal que nos pese, seguiría existiendo.

 

Los racionalistas utilizan una ínfima parte de su capacidad humana, mantienen en desuso la mayor parte, la que nos alarga la vida, la que nos hace trascender a este mundo, la que hace trascendente este mundo hacia otro mejor.

 

Cuando un cuerpo está enfermo, sus constantes vitales disminuyen drásticamente. Cuando es el alma la que enferma, desaparecen casi por completo.

 

Debemos construir sobre buen cimiento, lo demás se lo lleva el viento.