280- ME IMPORTA LO QUE EN REALIDAD SOY

 

 

No es la imagen que otros tienen de mi, y tanto me ocupa, lo que debe importarme, es mas bien que esa imagen sea verdadera, que muestre mi verdadero ‘yo’, sin encubrimientos ni falsedades, sin pretensiones de aparentar lo que no soy; mas al contrario, mostrando lo que soy, mis cualidades y mis limitaciones. Así, el servicio que pueda prestar a los demás será mas eficaz, la imagen que vean en mi, será real.

 

Las cosas no tienen razón de ser si no son verdaderas, y estas cosas son las que dan sentido a la vida y hacen que uno desee seguir viviendo, no por instinto de conservación, sino por continuar recorriendo el camino iniciado, por el simple atractivo de lo verdadero, que nos adentra en los misterios de la propia vida y nos acerca a la verdad absoluta, a Dios.

 

Verdadero es que yo quiera para los demás lo que deseo para mi, mas aun, que experimente mayor felicidad con el bien de los que me rodean que con el mío propio, porque en definitiva nuestra felicidad no existe en uno mismo si no está en el compañero, en el hermano, en el amigo...

 

Verdadera es la búsqueda sincera y leal del amor en nuestra creatividad, don de Dios que nos eleva a su dignidad, pues verán en nosotros al Jesus humano y divino.

 

Verdadero es este endiosamiento que nos eleva a Dios y nos arranca de la tan extendida ‘idolatría’ del mundo actual hacia las criaturas y las cosas.

 

Verdadera es la religiosidad humana que entrega el alma en una relación ‘total’ a algo definitivo, último, contrapuesto a la idolatría que establece una relación de dependencia ‘total’ con algo no definitivo.

 

 

Lectura interesante:

Vivir con sentido

José Pedro Manglano