285- IGLESIA HUMANA Y DIVINA

 

 

La Iglesia es universal, eterna, no se somete a vaivenes políticos, pero ha sido utilizada a lo largo de la historia por poderes temporales y muchos eclesiásticos se han dejado arrastrar.

 

No debe ser así. La Iglesia es santa y muchos que la dirigen no son santos como Jesús nos pidió a todos, y con más motivo a los consagrados guías y pastores en su Iglesia.

 

La iglesia tiene que cortar lo que hay que cortar, hacer limpieza periódica como en todo hogar y en toda empresa, sobretodo debajo de las alfombras donde se acumula porquería que pasa desapercibida y coge moho por pura vejez.

 

‘El mayor escándalo es tapar el escándalo para... no escandalizar’, "Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar...” (luc. 17, 1-2), sentencia Jesús.

 

Debemos evolucionar sin repetir errores pasados, apoyarnos en esa experiencia para avanzar con más seguridad en los tiempos actuales. Los ‘católicos de a pie’ necesitamos ‘frescura de doctrina’ en nuestra Iglesia, siempre joven que no sucumbe ante las modas y tendencias de los tiempos, mas bien, se adapta a estos tiempos y nos guía en medio de tanta confusión de ideas.

 

A veces no sirven métodos válidos en otras épocas y, sin variar los fundamentos de nuestra fe, con imaginación, voluntad de servicio y guiados por el Espíritu de Dios, debemos llevar a todos los foros de este mundo la verdad de la que somos depositarios. Verdad hecha vida en nuestras propias carnes... Recordemos como entregó su alma el anciano papa Juan Pablo II.

 

Una imagen vale más que mil palabras, un testimonio de vida santa más que mil discursos con proliferación de demagogia audio televisiva.

 

Revestidos de las palabras de Jesús y llevados de la mano por el Espíritu de Dios como una Madre lleva a sus hijos, recorremos la historia impregnando el mundo de los dones del Creador, con el único fin de que florezcan y lo llenen todo, antesala del mundo que nos tiene prometido y..., en poco tiempo aparecerá ante nuestros ojos.