479 - ¿PARA QUÉ SIRVE LA LIBERTAD?

 

 

Para ser donada -afirma Charles Peguy- y hacer posible el amor con la verdad de nuestra vida. Se descubre en el amor la verdad sobre uno mismo, para vivirla intensamente, libremente y donarla de nuevo al amor. Es un camino constante de ida y vuelta donde todo se hace nuevo, instante a instante, día a día, vida a vida, en la nuestra, en la del ser amado, en todas las vidas de nuestros semejantes.

Pero en el ejercicio de la libertad, nos equivocamos con frecuencia… La propia libertad me da el derecho a equivocarme y, de esta manera, poder reconocer la verdad.

“Yo no tengo toda la verdad, pero esto que he vivido sé que es verdadero y quiero ofrecértelo. Y quiero escuchar tus razones también y aprender de ti” -Rocco Buttiglione- “… he tenido en mis brazos a un hombre que pedía: ‘Quiero morir, mátame’. Pero lo que él decía no era verdad; lo que verdaderamente quería decir es: ‘No puedo vivir de esta manera, ayúdame a vivir de otra manera’. Este hombre vivió; hoy es feliz. Esto es un hecho.”

La libertad me permite mostrar cómo el Creador ama a sus criaturas, siendo testigo de ello en el amor que tengo a mis seres amados. Cuando conocemos esta verdad somos auténticamente libres para expandir nuestro amor. Se convierte en una necesidad que canaliza nuestros instintos, nuestra potencialidad. Nos hace difícilmente manipulables ante el poder económico que ‘crea su verdad’ y nos la impone.

Me siento libre, me siento ligero. Desprendido de las pesadas cargas que este mundo nos coloca, me lanzo a la conquista del amor, y el amor me lleva al Amor, que es el mismo, pues amor solo hay uno…, y vuelo por las alturas, más libre que las águilas con sus pesadas alas.

Libre para hacer el bien, implicando a mis hermanos, aligerando el lastre del pesado inmovilismo, de la esclavitud de palabras huecas. Libre para sumergirme sin caer en las profundidades disolutas, libre para pasar de lo siniestro a lo sublime.